NUEVA YORK (AP) — En los campamentos de la NFL, uno de los mayores rivales de los jugadores y entrenadores participantes está muy arriba del campo de prácticas.

Los poderosos rayos ultravioleta del sol constituyen una de las principales causas de cáncer en la piel. Y normalmente no es posible encontrar una sombra donde guarecerse en las instalaciones de entrenamiento. Así que los asistentes recurren a diversos aliados, desde las cremas con filtro solar hasta los grandes sombreros, las camisetas de manga larga y las gafas oscuras.

“Regularmente lo uso, al ser pelirrojo y con pecas, como parte de mi herencia irlandesa”, reveló el tackle ofensivo de los Dolphins de Miami, Sam Young, en referencia al protector solar. “Voy al dermatólogo una vez al año para asegurarme de que todo esté bien”.

Young refuerza la protección al utilizar mangas largas durante las prácticas, pese a un calor que parece más adecuado para relajarse en la playa que para jugar fútbol americano.

“Para mí, no vale la pena el riesgo”, manifestó Young, quien creció en el sur de la Florida y tiene parientes que han desarrollado cáncer en la piel. “Trato de ser lo más práctico posible. Las mangas implican que tienes algo menos de qué preocuparte”.

Y hay muchos motivos de preocupación para quienes pasan tantas horas debajo de la luz directa del sol.

El tipo más común de cáncer es el que se desarrolla en la piel. La Sociedad Estadounidense del Cáncer ha hecho esa advertencia, y estima que habrá 5,4 millones de casos nuevos de tumores tipo no melanoma este año, entre 3,3 millones de personas.

De igual forma, se presentarán 91.270 nuevos casos de melanomas, el tipo más agresivo de cáncer en la piel. El melanoma suele ser curable si se detecta en las primeras etapas.

La NFL y la Sociedad Estadounidense del Cáncer se aliaron este verano para lanzar una iniciativa enmarcada en la campaña “Crucial Catch”, mediante la que se suministra protectores solares a jugadores, entrenadores, fanáticos, empleados y periodistas en los campamentos de todo el país.

Algunos lugares, como el campamento de los Jets y de los Giants, cuentan con varias estaciones donde la gente puede obtener crema con protector solar desde un dispositivo que la suministra. En otros campamentos, se distribuyen pequeñas bolsitas con la crema.

“Una de las cosas que buscamos hacer acá y que no habíamos hecho antes es estar atentos al cáncer en la piel”, comentó Matt Patricia, entrenador de los Lions de Detroit. “Buscamos ver si hay preguntas al respecto”.

Dan Quinn, entrenador de los Falcons de Atlanta, reveló que se le “retiraron o revisaron” manchas en la piel durante consultas anuales a las que se somete como parte de su chequeo médico. Al igual que sus asistentes, Quinn usa mangas largas debajo de la camiseta de prácticas, soportando el calor y la humedad en Georgia.

“Tratamos de recordarles esto a todos los integrantes”, afirmó. “Siempre tenemos la loción que necesitamos o el aerosol para los jugadores y entrenadores. Todos están muy conscientes”.

Casi todos.

Algunos jugadores reconocen que les preocupa más hacer jugadas en el entrenamiento que proteger su piel.

“Probablemente debería hacerlo, pero soy muy holgazán”, confesó Trey Quinn, receptor novato de los Redskins de Washington. “Ojalá que mi mamá no vea esto. Probablemente me recomendaría usar algo de bloqueador solar, tomando en cuenta que mi piel es pálida. Pero esto se encuentra disponible para nosotros, somos adultos y depende de nosotros tomar las mejores decisiones”.

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Los periodistas de la AP, Teresa Walker, Tom Canavan, Pat Graham, Larry Lage, Brett Martel, Charles Odum, Stephen Whyno y Steve Wine, contribuyeron con este despacho.