BAUCHI, Nigeria (AP) — Miles de personas lanzaron piedras hacia una corte religiosa islámica de una ciudad del norte de Nigeria pidiendo que se aceleren las condenas y ejecuciones de 11 hombres detenidos por pertenecer a organizaciones gay.

Elementos de seguridad dispararon al aire para dispersar a quienes protestaban en la ciudad de Bauchi para que los acusados pudieran regresar a salvo a prisión. El juez El-Yakubu Aliyu ordenó abruptamente el cierre de la corte.

"Nadie puede ser sentenciado a muerte sin que se confirme su culpabilidad más allá de cualquier duda razonable", dijo Aliyu en respuesta a las peticiones para que se ejecute a los hombres.

La corte juzgaba a siete de los 11 acusados el miércoles. Sólo tres habían declarado cuando comenzaron los disturbios.

La representación legal no pudo presentar una solicitud para que los acusados pudieran salir bajo fianza y el resto no pudo presentar su declaración. No quedó claro cuándo se reanudará el juicio.

La semana pasada en la misma corte se condenó a un joven por cometer actos de sodomía y se les castigó con 20 latigazos y una multa, para luego ser liberado. El juez dijo que había sido indulgente al perdonarle una pena de muerte por lapidación porque confesó que el hecho había sucedido muchos años atrás y que no había cometido actos homosexuales desde entonces.

Aunque fue juzgado bajo la ley islámica se trató de la primera condena de un hombre homosexual desde que el presidente emitió una nueva ley que castiga con penas más severas a las relaciones entre personas del mismo sexo. El condenado fue uno de los 12 hombres arrestados en Bauchi en las últimas semanas.

La Ley de prohibición a los matrimonios del mismo sexo que el presidente Goodluck Jonathan firmó el 7 de enero ha provocado un frenesí de detenciones de gays. La ley prohíbe todas las asociaciones gay con penas de hasta 14 años a quienes se casen.

En el estado de Bauchi operan tanto un código penal de estilo occidental como la ley religiosa del islam que castiga la sodomía con pena de muerte y deja al juez la decisión de ordenarla mediante inyección letal o lapidación. La ley religiosa se aplica a diferentes niveles en nueve de los 36 estados de Nigeria.