MANILA (AP) — Una cura católico en las Filipinas denunció que se ha obligado a pasar a la clandestinidad ante amenazas que ha recibido por haber criticado al presidente Rodrigo Duterte.

El padre Amado Picardal dijo el lunes que se había trasladado “a un lugar más seguro” y lejos de la mirada pública luego que unos obreros en uno de los monasterios que visita reportaron ver matones en motocicletas acechando el lugar, y que dos de esos individuos preguntaron por él.

Picardal, quien ha ayudado a documentar las presuntas ejecuciones extrajudiciales cometidas en la campaña antidrogas que lidera Duterte, dijo que continuará criticando las violaciones de derechos humanos y que está dispuesto a declarar si lo cita el Tribunal Penal Internacional, que está examinando una demanda contra Duterte.