WASHINGTON (AP) — En un asombroso intercambio de insultos entre políticos de un mismo partido, el senador republicano Bob Corker acusó el martes al presidente Donald Trump de "arruinar la imagen de nuestro país" con constantes falsedades, ofensas y hostigamientos.

Trump respondió furioso en Twitter, llamando a Corker "incompetente", alguien “totalmente desubicado” y que “ni siquiera podría ser elegido jefe de una perrera”.

El agrio intercambio ocurrió apenas horas antes de que Trump llegara al Congreso para un almuerzo con los senadores, en que se iban a discutir intentos de aprobar una reforma fiscal.

Trump llegó al Congreso y fue recibido por el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell. Ambos sonrieron ante las cámaras e ignoraron preguntas de los periodistas.

Súbitamente, un manifestante saltó del área de prensa gritando “¡Trump es un traidor!” y lanzando un puñado de banderas rusas con el nombre de Trump inscrito en ellas. Trump y McConnell siguieron caminando mientras agentes de seguridad detenían al descontento, quien se identificó como Ryan Clayton, integrante de un grupo llamado Americans Take Action.

La reforma fiscal es intensamente ansiada por los republicanos, quienes no han logrado una sola victoria legislativa a pesar de que controlan la presidencia y ambas cámaras del Congreso. Sin embargo, la áspera polémica entre Corker y Trump presagia malos resultados.

“Cuando Trump deje la presidencia, me temo que será recordado principalmente por la manera como ha arruinado la imagen de nuestro país, por sus insultos, por sus falsedades, y creo que eso es lamentable”, dijo Corker a reporteros en el Capitolio. "Su estilo de gobierno es de dividir a la gente, de insultarla, de decir falsedades”.

Corker, quien está a punto de retirarse del Congreso y por lo tanto no tiene repercusiones políticas que temer, afirmó que él y otros políticos han tratado de convencer a Trump para que adopte un tono más digno, pero “obviamente nunca estará a la altura de su cargo como presidente del país”.

Añadió: “Desafortunadamente, creo que los líderes mundiales saben muy bien que mucho de lo que él dice es falso”.

No llegó a tildar de embustero al presidente y no respondió cuando se le preguntó si pensaba que Trump debía ser destituido.

El intercambio del martes intensificó una batalla verbal que ya estaban librando los dos políticos. Corker ha criticado fuertemente a Trump en semanas recientes, y en cierto momento denunció que la retórica belicista del presidente podría causar una Tercera Guerra Mundial. Eso llevó a Trump a insultarlo llamándolo "Liddle' Bob Corker" y decir, falsamente, que Corker decidió retirarse del Senado porque Trump le negó su respaldo a otra campaña.

El intercambio reciente comenzó cuando Corker, la mañana del martes, le dijo al programa “Today” de la NBC que Trump debería dejar que el Congreso se encargue del plan de reforma fiscal, en vez de interceder constantemente como lo hizo el lunes al prometer vía Twitter que el plan no cambiaría las cuentas de ahorros de jubilación 401(k).

Ello llevó a Trump a reaccionar furiosamente por Twitter, escribiendo "Bob Corker, quien ayudó a Obama a elaborar ese terrible acuerdo con Irán y ni siquiera sería elegido como jefe de una perrera en Tennessee, se opone a hora a la reforma fiscal....”