JERUSALÉN (AP) — El primer ministro de Israel defendió el domingo una divisiva ley que consagra el carácter judío del estado después de que miles de personas se manifestaron en su contra en Tel Aviv.

La ley no perjudica a ningún ciudadano, señaló Benjamin Netanyahu en la reunión semanal de su gobierno, añadiendo que es necesaria para “asegurar el futuro de Israel como el estado del pueblo judía para las generaciones venideras”.

Miembros de la minoría drusa de habla árabe, que es conocida por su apoyo al estado y por servir en el ejército, organizó una multitudinaria protesta el sábado contra la norma. Los contrarios alegan que el texto aprobado el mes pasado relega a los no judíos a ciudadanos de segunda.

Netanyahu afirmó que la "profunda conexión con la comunidad drusa" era esencial y que un comité ministerial "hará avanzar la conexión y esos compromisos”.