MOSCÚ (AP) — Está prohibido tomar fotos de la momia de Vladimir Lenin en el mausoleo en la Plaza Roja, pero cerca de allí, Serguei Soloviev ofrece una alternativa.

El hombre, bastante parecido al líder bolchevique, se pasa el día en la entrada de la plaza, donde ofrece posar para las fotos por una pequeña tarifa. Con su bigote, barba chiva y gorra plana negra que le cubre la calva, la cara de Soloviev tiene semejanza con la de Lenin, aunque no tiene su mirada intensa.

Generalmente se encuentra a la sombra del muro de ladrillo rojo del Museo Histórico Estatal, en una calle peatonal entre la Plaza Roja y la Plaza Manej, una de las zonas de mayor concurrencia turística de Moscú. A veces lo acompaña un imitador de Stalin y dos o tres imitadores más de Lenin.

Soloviev está orgulloso de la impresión que causó al aparecer por primera vez en 2000.

“Uno de los otros Lenin dijo, ‘mira, ahí viene la competencia’”, dijo.

¿Cómo se hace para convertirse en imitador de Lenin?

Soloviev dijo que en 1999 se dejó crecer el bigote y la chiva. Cuando fue a su trabajo en un taller de autos, su jefe le dijo, “¡Aféitate! Tenemos reglas sobre el aspecto personal... no necesitamos un Lenin”.

Después de dejar ese empleo, vio a los otros imitadores y se puso a trabajar.

Soloviev atrae muchas miradas, pero son pocos los que le pagan 100 rublos (1,75 dólares) por una foto.

Dice que muchos turistas chinos, para los cuales Moscú es un destino cada vez más popular, llegan con operadores que les dicen que los imitadores tratarán de estafarlos. Esto ofende su honor y su sentido de lo que vale.

“¿No puedes pagar 100 rublos por Lenin?”, se preguntó.