CANNES, Francia (AP) — Arabia Saudita llegó al mercado fílmico más grande del mundo para declarar “abierta” su flamante industria del cine, pero evitó en gran medida las preguntas sobre igualdad de género.

El desértico reino, que instaló este año su primer pabellón en el Festival de Cine de Cannes, levantó una prohibición de 35 años para abrir al país de 33 millones de habitantes — 70% de ellos menores de 30 años — a los cines y la producción cinematográfica.

El viernes una nueva organización, el Consejo Cinematográfico Saudita, anunció un reembolso del 35% para películas rodadas en Arabia Saudita y uno de 50% para los estudios que usen talento local, buscando atraer la producción internacional al país en el Medio Oriente.

Ahmad Al-Mezyed, director ejecutivo de la Autoridad de Cultura General, dijo a periodistas que este era "un llamado a venir a filmar en Arabia Saudita".

"Una vez que tengamos apoyo, superaremos a muchas de las regiones a nuestro alrededor para convertirnos en un jugador dominante en la industria", dijo Al-Mezyed. "Le damos la bienvenida al mundo a Arabia Saudita".

Tras preguntas reiteradas de la prensa sobre el papel de las mujeres en la nueva industria del cine saudí, Al-Mezyed dijo que durante las próximas semanas se anunciarán lineamientos basados en "lo que es aceptable en la sociedad" sobre asuntos como la vestimenta de las mujeres en el plató. Pero Al-Mezyed también apuntó que Arabia Saudita, donde apenas en junio las mujeres podrán conducir autos por primera vez, está cambiando. Dijo que el programa inicial de capacitación cinematográfica es mitad femenino.

"Probablemente el 70% de las preguntas son sobre mujeres", dijo Al-Mezyed en respuesta a una interrogante sobre la libertad de las realizadoras. "Muchas de las ideas que la gente tiene son de antes del 2015, de lo que Arabia Saudita solía ser, porque está incrustado en los medios".

La libertad, dijo, ya existe. Y señaló como ejemplo el éxito de la directora Haifaa Al-Mansour, cuyo filme de 2013 "Wadja" fue nominado al Oscar a la mejor cinta en lengua extranjera. La primera producción apoyada por el Consejo Cinematográfico Saudita será "La candidata perfecta" de Al-Mansour, sobre una médico saudita que se postula a un cargo público.

Arabia Saudita prevé crear un programa nacional de subvenciones para cineastas locales, becas para estudiantes de cine sauditas en el extranjero y para construir sus propias academias locales de cine. Todo esto es parte de los esfuerzos del príncipe heredero Mohammed bin Salman para transformar la ultraconservadora sociedad saudita.

La apertura de Arabia Saudita a la industria del cine es vista como una fiebre del petróleo en potencia para un Hollywood con pocos nuevos mercados para abrir. Funcionarios sauditas inauguraron el mes pasado el primer cine ("Black Panther" fue la primera película que se exhibió) y espera con el tiempo tener 2.000 pantallas por todo el país. La Asociación Nacional de Dueños de Cines de Estados Unidos ha dicho que Arabia Saudita podría llegar a ser en pocos años un mercado de 1.000 millones de dólares.

"Esta es la punta del témpano", dijo Al-Mezyed. Agregó que "el objetivo es empoderar a los saudíes para que cuenten sus propias historias".

Al-Mezyed declinó hacer comentarios sobre la censura a la que se someterán la cintas producidas a nivel local o importadas de Hollywood.

Este año se exhiben nueve cortometrajes de Arabia Saudita en el festival de la Riviera Francesa.

"Estamos participando en Cannes por primera vez", dijo Al-Mezyed. "Definitivamente no será la última".

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Jake Coyle está en Twitter como http://twitter.com/jakecoyleAP