MONTEVIDEO (AP) — Con tristeza por la eliminación y orgullo por lo realizado, los uruguayos asimilaron el viernes la eliminación de su selección en los cuartos de final del Mundial de Rusia al caer 2-0 ante Francia.

“Ya con haber llegado a estar entre los ocho mejores del Mundial estoy contenta”, dijo Adriana Noble, la dueña de un kiosco de venta de golosinas decorado con una gran bandera uruguaya.

Se había cumplido media hora tras el final del partido, pero Noble seguía envuelta en una bufanda celeste que decía Uruguay.

“Perdimos, pero este equipo fue impecable en todo sentido y dejó una gran imagen en todo el mundo por cómo jugó, por su conducta, por todo lo que hicieron. Llegaron hasta dónde pudieron. Somos un país chico”, agregó la comerciante a The Associated Press.

Antes del partido, el clima era de euforia. Por la mañana la banda de músicos de la marina de guerra desfiló por las calles de Montevideo tocando canciones de aliento a la selección uruguaya de varias épocas.

Las mismas canciones sonaban en centros comerciales y supermercados. En el centro comercial Costa Urbana, al este de la zona metropolitana de la capital, decenas de personas se agolparon frente a los televisores de la plaza de comidas, muchas de ellas envueltas en banderas uruguayas, o con camisetas, bufandas, gorros, sombreros y pelucas de color celeste.

En los minutos previos al inicio del partido lejos de reinar el bullicio reinaba el silencio. La mayoría de los presentes estaba ensimismada, como los guerreros antes de una batalla.

Algunos comercios cerraron sus puertas durante al partido y dos de las 19 intendencias, las jurisdicciones políticas en las que se divide el país, decidieron no abrir durante todo el día para que sus funcionarios pudieran ver el partido y luego participar de festejos que la victoria francesa impidió. La mayor parte de las otras 17 no cerró, pero cambió sus horarios para que sus empleados vieran el encuentro de cuartos de final.

“No tengo rabia, porque nos ganaron bien”, dijo Carlos Lorenzo, un conductor del transporte colectivo, que todavía no había quitado la bandera de Uruguay de su ómnibus.

“Me queda la sensación de que nos ahogamos en la orilla, que estuvimos muy cerca de estar entre los cuatro finalistas y por poco no lo logramos”, agregó Lorenzo. “Pero estoy muy orgulloso de mi equipo que pudo llegar hasta acá. Y me lo tomo con cierta calma porque tengo más de 50 años, si no estaría llorando como tantos niños”.

Más crítico, el economista Marcelo Caffera lamentó el planteo conservador de Uruguay ante Francia: “No se nos dio esta vez eso de atacar tres veces y anotar dos goles. La única forma de ganar apostando a defender, es meter todas las que veces que pateas al arco. No podés apostar a tener error cero en defensa”.

Sin embargo, el periodismo deportivo, en líneas generales, valoró como positiva la actuación de la “Celeste” en el Mundial y no tuvo reproches para con los futbolistas ni para el entrenador Oscar Washington Tabárez.

Uruguay avanzó a octavos de final luego de terminar en el primer lugar de su serie, en la que venció a Egipto, Arabia Saudita y Rusia. En octavos de final eliminó 2-1 a Portugal, vigente campeón de Europa.

Muchos destacaron la ausencia en el partido decisivo de Edinson Cavani, una de sus máximas figuras del seleccionado, pero no cuestionaron la justicia de la victoria francesa.