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Enviado papal a Chile es sometido a cirugía de vesícula

February 22, 2018

El sacerdote católico Jordi Bartolome, a la izquierda, el arzobispo Charles Scicluna, en el centro, y el nuncio papal Ivo Scapolo se paran antes de una reunión con personas que afirman haber sido víctimas de abusos sexuales por miembros de la Iglesia en Santiago de Chile, el martes 20 de febrero de 2018. (AP Foto / Luis Hidalgo)

SANTIAGO DE CHILE (AP) — El enviado especial del Vaticano y experto en delitos sexuales, el arzobispo maltés Charles Scicluna, fue sometido el miércoles a una cirugía en Chile para extirparle la vesícula biliar, pero el papa Francisco dispuso que siga el proceso de entrevistas a víctimas de abusos por parte de miembros de la Iglesia.

En un comunicado, la Clínica San Carlos de Apoquindo de Santiago dijo que Scicluna está en buenas condiciones. Se espera que el tiempo de recuperación sea de 48 a 72 horas, agregó.

La extirpación se realizó tras un diagnóstico de una probable colecistitis aguda --inflamación de la vesícula-- que fue confirmada por diferentes exámenes médicos.

El portavoz de la Conferencia Episcopal chilena, Jaime Coiro, señaló a la prensa tras conocerse el comunicado del hospital que se desconoce si Scicluna podrá retomar las entrevistas como era su deseo.

“Confiamos en que su recuperación sea antes de lo previsto para que al menos el día viernes pueda retomar alguno de los encuentros”, señaló Coiro, quien insistió en que por el momento se mantiene la agenda acordada. Para Coiro, las próximas 24 horas de recuperación de Scicluna serán fundamentales para conocer su evolución médica.

Scicluna arrastraba la dolencia desde antes de llegar a Chile y se manifestó durante el martes, pese a lo cual siguió con las entrevistas previstas.

El maltés llegó a Chile con el encargo de recabar información concerniente a Juan Barros, obispo de Osorno, acusado de encubrir los abusos cometidos por el sacerdote Fernando Karadima, el cura pedófilo más conocido de la Iglesia chilena.

Barros ha estado en el centro de la polémica desde que durante su visita a Chile en enero el papa Francisco lo defendiera al asegurar que no había evidencia en su contra y que se trataba de “calumnias”, lo que se interpretó como un cuestionamiento del pontífice a los testimonios de las víctimas.

El papa comunicó a la Conferencia Episcopal chilena el miércoles por la mañana que el proceso de encuentros con las víctimas continuará de acuerdo con la agenda y se extenderá hasta el viernes, como estaba previsto. Las entrevistas estarán a cargo del sacerdote español Jordi Bertomeu, miembro de la Congregación de la Fe, quien hasta ahora había ejercido como notario y traductor para Scicluna.

Un sacerdote de su confianza, el padre Hernán Díaz, está viajando desde Argentina para asistirlo, dijo Coiro. Mientras tanto, otro sacerdote, el padre Mario Salas, está oficiando como notario.

“Es muy gratificante y en cierto sentido también reparador que personas en la Iglesia por fin te inviten para poder ser escuchados, para contar lo que nosotros hemos vivido”, señaló José Andrés Murillo, una de las víctimas que habla públicamente sobre el caso, a su salida del encuentro con Bertomeu y recalcó que siente que “se están tomando en serio las cosas que tienen que ver con el abuso, el encubrimiento y con las dinámicas de poder que han marcado el caso Karadima”.

Murillo se manifestó conforme con la entrevista y relató que el padre Bertomeu fue empático. Scicluna y Bertomeu “nos muestran una cara completamente diferente de la Iglesia”.

Murillo recalcó que confía que Scicluna y Bertomeu trasladen la información recabada en Chile al Vaticano.

En el mismo sentido se manifestaron los Laicos de Osorno, la agrupación que reúne a algunas de las personas que han combatido más activamente a Barros desde su nombramiento en 2015.

“Estamos sintiendo que por fin somos escuchados”, declaró a la prensa Juan Carlos Claret, vocero de los Laicos a la salida de la reunión con Bertomeu este miércoles, llamando a la reflexión de “por qué tiene que venir un arzobispo de Malta y un sacerdote de España para poder escuchar”, algo que debería ser “la regla general y la conducta habitual dentro de la iglesia chilena”.

Los Laicos aportaron documentación, más de 1500 páginas de evidencias, entre estadísticas y testimonios, en las que se documentan los supuestos abusos encubiertos por Barros, así como abusos de poder, y afirmaron haber recibido testimonios de más de 40 personas que hablaron de su experiencia con el Obispo cuando ejerció como tal en otros lugares del país.

Poco después, Bertomeu recibió a tres sacerdotes de Osorno que trabajan para Barros, entre ellos el padre Peter Kliegel, quien habló a la prensa sobre la división que el nombramiento de Barros ha generado entre el clero y la comunidad religiosa en Osorno. También recibió a miembros del Consejo Nacional de Prevención de Abusos de Menores, el cardenal Alejandro Goic, obispo de Rancagua y antiguo obispo de Osorno y Monseñor Juan Ignacio González.

“La única manera para erradicar este flagelo (abusos) es el amor a la verdad, la transparencia y el deseo sincero de solidarizar con las víctimas”, declaró Goic.

Scicluna se reunió el sábado con Juan Carlos Cruz y el martes con James Hamilton. Ambos han denunciado a los medios durante años los abusos de Karadima y han sostenido que en repetidas ocasiones Barros presenció la situación.

Karadima fue condenado por la Iglesia a una vida de retiro y oración.

Barros, por su parte, siempre ha declarado ser inocente de las acusaciones que se le imputan.

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Con información de las periodistas de AP Nicole Winfield desde Roma y Eva Vergara en Santiago.

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